Lo Que Tengo Te Doy
Nuestro Señor Jesucristo dijo que era mejor dar que recibir. La pregunta importante para nuestra vida es si nosotros tenemos algo para dar al necesitado.
Pedro y Juan subían al templo a la hora de la oración. En la puerta del templo acostumbraban a poner a un paralítico de nacimiento.
“Pedro, con Juan, mirándolo fijamente, le dijo: —¡Míranos! El hombre fijó en ellos la mirada, esperando recibir algo. —No tengo plata ni oro —declaró Pedro—, pero lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda!” (Hch 3:4-6, NVI)
La Declaración de Pedro fue: no tengo plata ni oro, pero tenía algo que le cambiaría la vida a ese hombre lisiado de los pies.
La fe de Pedro y el poder que había en Él no dependían de recursos materiales. Tampoco de las circunstancias.
“…pero lo que tengo te doy.”
La generosidad y necesidad de compartir lo recibido de Dios.
El Poder del Nombre de Jesús, no era poder de Pedro, sino en el nombre de Jesús.
El Nombre de Jesús es el único que tiene poder para transformar vidas. Estamos llamados a dar lo que tenemos en Jesús, no lo que el mundo espera.
La fe en Jesús nos permite levantarnos y caminar en una nueva vida.
La invitación es a experimentar el poder transformador de Jesús hoy.




